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¿QUIENES SUPRIMEN EL SUEÑO DE LOS NIÑOS?
Maya Otani. CSN (College Student Network for Community Service)
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Mi participación a través de la organización de estudiantes voluntarios o CSN (College Student Network) tuvo como finalidad apoyar en el aspecto educativo y social a los estudiantes peruanos y brasileños en las zonas de Hamamatsu, Toyohashi y Nagoya, durante aproximadamente 4 años y medio. CSN cumple un importante papel en sus actividades desde las consultas hechas por los propios menores hacia sus mentores (onichan, onechan) cara a cara y de manera personalizada pasando por la coordinación de sus actividades con las escuelas y los propios apoderados.
Sin embargo, la incomprensión de los padres y la inflexibilidad por el lado de las escuelas fueron factores con los cuales nos enfrentamos, una serie de problemas con los que todos los estudiantes participantes en este programa nos encontramos directamente.
En este artículo y basándonos en las mismas circunstancias, para un japonés y su derecho a la educación obligatoria que implica la escuela primaria (shogakko) y la secundaria inicial (chugakko) a diferencia de los que llegaron a ingresar a la secundaria superior (koko) el panorama se torna un claro oscuro, dividido por razones que desde mi punto de vista desearía expresar.
Los casos que se muestran a continuación fueron proporcionados por los propios comités de educación, los cuales permanecen en cada uno de los diversos gobiernos autónomos. Los casos y testimonios de las menores A y C las cuales antes de regresar a su país y retornar nuevamente a Japón vivieron en localidades distintas, fueron proporcionados por distintos comités de educación debido al cambio en la jurisdicción.
I. Casos evaluados por los comités de educación
Menor A: Luego de retornar al Japón y debido a los constantes cambios en los centros de trabajo de sus padres en el Japón, ingreso y cambio de escuelas públicas primarias y secundarias en varias oportunidades. A puertas de su graduación en la secundaria inicial (chugakko) retornó a Brasil, nuevamente a su retorno al Japón hizo la consulta de su caso al comité de educación.
Menor B: Al venir al Japón y de acuerdo a su edad le correspondía cursar el segundo año de primaria (shogakko) pero fue reubicada en un nivel inferior, empezando desde el primer año de primaria. Posteriormente, tuvieron que mudarse de localidad a puertas de ingresar a la escuela secundaria inicial (chugakko) debido a que el padre de la menor cambió de trabajo, haciendo la consulta respectiva sobre su caso al comité de educación.
Menor C: Desde su llegada al Japón cursó sus estudios empezando por la primaria (shogakko) y llegando hasta el segundo año de secundaria inicial (chugakko) en escuelas públicas. Regresó y continuó sus estudios por un periodo de tiempo en su tierra natal, luego nuevamente y debido a la decisión de sus padres regresó al Japón, y medio año después de que sus padres empezaran a trabajar tuvo la motivación de continuar sus estudios para lo cual consultó sobre las posibilidades de continuar sus estudios de secundaria superior (koko) al comité de educación.
II. La posición del comité de educación con respecto a los casos de las menores A,B y C
Menor A: Su regreso a la secundaria inicial (chugakko) no fue aceptado debido a que la menor contaba con una edad superior a la determinada para poder ser aceptada.
Menor B: La menor fue aceptada para continuar estudios de secundaria inicial pero debido a la edad con la que contaba tuvo que empezar sus estudios directamente desde el segundo año de secundaria inicial (chugakko) y no desde el primer año.
Menor C: Debido a que postuló a una nueva secundaria inicial (chugakko) distinta a la que había asistido y gracias al esfuerzo del vice-director pudo continuar sus estudios empezando desde el tercer semestre.
III. Situación posterior a las evaluaciones y respuestas de los comités de educación
Menor A: Actualmente se encuentra en una situación de inestabilidad laboral.
Menor B: El nivel educativo no pudo ser sobrellevado por la menor quien debido a esto dejó de asistir con regularidad para posteriormente abandonar los estudios encontrándose sin estudiar en la actualidad.
Menor C: Debido a que pudo continuar sus estudios de secundaria inicial (chugakko) desde el tercer semestre, llegó a finalizarlos para así graduarse y obtener los respectivos certificados de graduación. Posteriormente continuó la secundaria superior (koko) en horario nocturno, trabajando de día y estudiando de noche a un ritmo muy ajetreado, llegando y manteniendo las máximas notas en su clase. Posteriormente ingresaría a la universidad, comentándonos que desearía trabajar en algún sector desde el cual pueda contribuir con Japón y Brasil de manera bilateral.
En el caso de la Menor A, se realizó un esfuerzo para que se prepare y apruebe el examen de graduación y obtención de nivel de secundaria inicial (chugakko sotsugyo teido nintei shiken) durante más de un año en su propio domicilio, clases dictadas por esta organización, pero que lamentablemente no pudo sobrellevar la menor lo cual trajo como consecuencia el no poder recuperar el nivel académico requerido, resignándose a no poder continuar estudios en una secundaria superior (koko).
Teniendo aun cuenta que las situaciones y circunstancias son distintas y difíciles de ser comparadas, en el caso de los menores japoneses con problemas de asistencia, existe la posibilidad que el menor obtenga el certificado de graduación de la secundaria inicial la cual depende del criterio del director de la escuela, pero ¿cuál fue el motivo que la Menor A no pudo ser reconocida en esta situación?, algo difícil de entender.
Con respecto a la Menor B, la aplicación enviada al comité de educación fue para ingresar desde el primer año de secundaria inicial (chugakko) pero la decisión fue hecha sin tomar en cuenta la aprobación de la interesada o algún otro motivo.
Debido a que los padres alegaban tener problemas económicos para poder enviar a la menor al colegio así como también su poca disponibilidad en el tema mismo, los miembros del College Student Network decidieron buscar uniformes escolares que ya no sean utilizados así como también artículos o útiles escolares y en representación de los mismos padres apoyaron su ingreso a la escuela realizando los respectivos procedimientos de aplicación. Al final del proceso, las expresiones de sorpresa de los padres fueron realmente sorprendentes ya que la menor había sido aceptada para el ingreso directo al segundo año.
El hecho de anteponer el trabajo a la educación de sus menores hijos, las repentinas mudanzas por parte de los padres, así como las decisiones por parte de los comités educativos son hechos lamentables vergonzosos e imperdonables.
A través del College Students Network muchas veces tenemos la oportunidad de hablar con los profesores acerca de los menores que asisten a las escuelas y comentarios como “por ser extranjeros no están obligados a asistir a la escuela por lo tanto la exigencia es limitada”, “no están obligados a asistir” es una expresión que muchas autoridades educativas la usan según su conveniencia.
Aún existen escuelas públicas que no realizan programas ni se preocupan por los estudiantes extranjeros de manera emprendedora, reflejándose en la manera estricta en que la edad estimada en la educación obligatoria es aplicada llegando en algunos casos a negar la transferencia e ingreso de estudiantes. El criterio para aceptar estudiantes que deseen ingresar o ser transferidos depende y está en manos en última instancia de los comités educativos que existen en los diversos distritos y ciudades a los cuales se les ha delegado esta función y corresponde a cada gobierno autónomo aplicarlas de diversas maneras. Es por todo esto que los casos de las Menores A, B y C se encontraban en situaciones que iban en ambas direcciones.
Cualquiera que sea el sistema creado debe de ser manejado por la gente. El hecho de llevar y aplicar un criterio basado en el claro y oscuro no es un sistema, esa es una interpretación de estas personas. Desde las diversas circunstancias de un sistema en las que los hijos de los extranjeros se encuentran encerrados y aun pasando por dificultades es posible dentro del actual sistema, extender el apoyo de manera gradual.
Los sentimientos de las personas pueden ser manejados sin necesariamente llegar a una rigidez y así como es fácil encontrar dificultades en el aspecto educativo y las diversas causas que traen consigo, los mismos niños extranjeros no están en condiciones de ser colocados en un punto de partida.
En una localidad de un gobierno autónomo donde se concentran y residen extranjeros, el jefe de la oficina de consultas educativas del comité de educación decía: “El entusiasmo de la gente puede superar a cualquier sistema”, algo en lo que yo también quiero creer.
Otani Maya, conoció durante su época de estudiante en el Hamamatsu Junior College al consejero del College Student Network Sr. Tsumura Kimihiro. Participa en esta organización desde su creación. Actualmente cursa estudios de post grado en la Kinjyo Gakuin University.
Traducción: Renzo Taira
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