| |
El MATRIMONIO PERUANO-JAPONES Y SU MUTUA COMPRENSION
Hiromi de Tasayco
|
“Dulce Hogar” ( http://members.jcom.home.ne.jp/catalinahy ), es un lugar en Internet básicamente en japonés y para japoneses que llevo dos años administrándolo y está dirigido a los que forman parte de un matrimonio internacional, sobre todo aquellos que se parecen al mío (esposo peruano) los cuales tienen un cónyuge peruano.
En este espacio virtual los interesados podrán encontrar información acerca de cómo registrar un matrimonio internacional y también intercambiar información relacionada con diferentes aspectos del Perú, debo de mencionar que la cantidad de matrimonios en Japón encontrados a través de este sitio virtual, desde el inicio constituido por latinos y japoneses es realmente considerable.
Según las estadísticas obtenidas del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar Social de Japón, años atrás la mayoría de los matrimonios internacionales estaban constituidos por japoneses casados con ciudadanos chinos, coreanos, y filipinos pero en los últimos años, y con una tendencia que va en aumento, los matrimonios internacionales con japoneses lo constituyen también los ciudadanos brasileños y peruanos, de estas dos últimas nacionalidades y desde el año 1992 (Heisei 4) este mismo ministerio empezó sus estudios estadísticos de manera separada. Dicho sea de paso, en el año 2002 los matrimonios peruano-japoneses fueron 263 y en el año 2003, 264, llegando últimamente a una cifra aproximada anual de 250 parejas.
Por el otro lado de las estadísticas, los divorcios de peruano-japoneses arrojan unas estadísticas anuales que van en aumento. En el año 2002 fueron 101 divorcios, en el 2003 llegaron hasta 114, lo cual indica que menos de la mitad de matrimonios peruano-japoneses se divorcian.
Los factores causantes de los divorcios son de diversa índole, pero los casos más comunes de divorcio entre los matrimonios peruano-japoneses son por lo general los problemas relacionados con la infidelidad, los problemas financieros, el alcoholismo, el envío de dinero, manutención de hijos que se encuentran en el Perú, violencia doméstica etc. Todo hace pensar hasta determinado punto, que es la separación la solución al problema cuando las circunstancias ya no se puedan sobrellevar. Personalmente y de manera clara comparto la opinión de optar por el divorcio como una solución cuando se llega al punto de no poder aguantar más situaciones insoportables o cuando no se encuentra otra solución. Especialmente para un japonés el matrimonio y el divorcio son trámites realmente simples, caso contrario a lo que sucede en Perú donde son complicados. En las municipalidades japonesas se necesita solo entregar una hoja de solicitud de divorcio para que el proceso del trámite comience, la cuál, sin embargo, puede no ser aceptada o exista un motivo que evite el divorcio, los cuales por lo general son la incomprensión mutua, las diferencias culturales o estilos de vida que son difíciles de comprender, motivos que conllevan al divorcio.
Basándome en mi espacio virtual y con respecto a lo que opinan muchos japoneses que se encuentran relacionados sentimentalmente con peruanos, debo de mencionar que hay siempre las mismas frases como “durante la relación se debe de tratar de comunicar uno con su pareja lo máximo que pueda para conocerlo mejor”, “debemos de estudiar acerca del país del otro para así comprenderlo más”, como si fuera esto una escuela en donde el profesor le dice a sus alumnos qué es lo que tienen que hacer pero que en la práctica es algo realmente importante y debe de ser tomado en cuenta. Es más, los japoneses piensan que sin necesidad de decir mucho, o sea callando, las conductas que supuestamente ya están asumidas deberán de obviarse, sin embargo esta actitud no funciona con los latinos a quienes se les debe decir muchas veces y de manera explícita más de lo normal para así llegar al nivel deseado de comprensión.
Pero, ¿por qué los japoneses se quedan callados? Porque tienen el temor de llegar a ser odiados, callan además para mantener así la armonía en su alrededor. Hay personas relacionadas sentimentalmente con latinos quienes suelen decir las cosas directamente, lo cual cohíbe a las parejas japonesas al hablar. Es por esto que “es mejor decir lo que uno piensa de manera directa” para así a su vez darse a conocer y comunicarlo para ser comprendido.
A todo esto debo añadir, que los japoneses para entender a su pareja y a su respectivo país les sería bastante útil aprender español, algo que antes personalmente creía que con tan solo el cariño sería suficiente sin darle importancia al idioma. O sea, pensaba que me bastaría con tan solo entender a medias para asumir y comprender el resto. Pero hay circunstancias que tan solo se pueden decir o son entendidas con palabras, lo cual da por hecho que el tener una lengua en común ayuda a entenderse mutuamente mejor.
Con lo que respecta a la contribución de los latinos, deberían de aprender más acerca del Japón, comentarios como “mi finalidad aquí es solo el trabajo, Japón no me interesa”, son comentarios que muchos hacen, pero para tener una buena y llevadera relación con el cónyuge o pareja japonés es imprescindible saber más del Japón.
Si ambas partes tratan de entenderse podrían llevarse bien al contraer matrimonio. Desde que contraje matrimonio, con mi esposo siempre hemos mantenido estas palabras “los cónyuges para comprenderse mejor tienen que confiar, respetar y apoyarse mutuamente”. Para lo cual por lo general nos comunicamos bastante, decimos claramente nuestras opiniones o sentimientos el uno al otro, porque de no ser así no podría haber comprensión mutua. Vale decir que cuando uno entiende al otro puede confiar más y por consiguiente respetarlo más, llegando a desarrollar un sentimiento de apoyo mutuo en circunstancias difíciles.
La vida matrimonial es vivir con otra persona en el mismo lugar, y si no podemos vivir y comprender a esta otra persona, nada podrá realizarse de manera conjunta. Solo será posible si es que existe el sentimiento de tratar de entender a la otra persona para así poder continuar juntos.
i sitio en Internet se llama “Dulce Hogar”, http://members.jcom.home.ne.jp/catalinahy , en el cual incluyo los mejores sentimientos, para que los matrimonios con hogares peruano-japoneses lleguen a ser un “Dulce Hogar”. Deseando así la comprensión mutua de la manera más profunda para que en la medida de lo posible contribuya con el provecho de tener la oportunidad de estar juntos, sin tener que aceptar como resultado el divorcio, y así perdure la felicidad.
Traducción: Renzo Taira
|