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TRAMITES AL ESTILO JAPONES
Cuando la confianza a los papeles se antepone a la amistad
Masanori Kobayashi
Director ejecutivo
Asociación Hiroshima Perú
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La importancia de comprender de manera esencial el sistema de la sociedad japonesa es un concepto claro que está presente en todo nikkei peruano, sobretodo cada vez que se pretenda realizar de manera rápida y correcta cualquier trámite público.
Sin embargo, desde nuestro punto de vista japonés, los peruanos y su relación con la administración pública es realmente extraña, llegándose a ver en numerosas oportunidades como ocasionan problemas de manera deliberada e intencional, complicando de esta manera diversas situaciones o circunstancias.
Quisiera citar ejemplos de diversos problemas, considerados urgentes, referidos a los peruanos que residen en Japón y a los criterios fundamentales que se aplican para su solución.
Visas de estadía, trámites y las entidades públicas relacionadas con el control migratorio.
En diciembre del año 2004, las leyes migratorias japonesas fueron revisadas.
Mientras que las multas para las personas que ingresaron al país de manera ilícita o para aquellas que excedían su tiempo de estadía otorgada en la visa se volvieron más estrictas, las cuales alcanzaron los tres millones de yenes, hubo flexibilidad con aquellas personas que podían solventarse los gastos de regreso a su país, las cuales entregándose a las autoridades migratorias japonesas de manera voluntaria no fueron acusadas por haber infringido las leyes migratorias. (Como regla, las personas deportadas no podrían reingresar al Japón hasta después de un año).
¿Entonces, cómo deberían actuar aquellas personas que aún permanecen en Japón pero que ya se les venció la visa?
Las autoridades migratorias hacen un llamado al respecto, el cual consiste en que deberán de realizar la consulta llamando a la dependencia de migraciones más cercana, durante la cual y en su debido momento deberán portar consigo un pasaporte vigente y la prueba de poseer la cantidad de dinero requerida que cubra los gastos de deportación, indicando además cuándo y dónde podría comparecer el interesado.
Sin embargo, es difícil entregarse cuando se sabe que se está infringiendo la ley. Las dudas y preguntas como ¿Seré arrestado al momento de acudir a las autoridades migratorias japonesas? o ¿Será una deportación drástica?, siempre estarán presentes pero en la realidad la manera y mentalidad japonesa para resolver estas circunstancias no proceden de esta manera.
Las autoridades migratorias japonesas tienen como principio arrestar a todo aquel que aún permanece en Japón infringiendo las leyes migratorias pero mientras no sea una persona sin absolutamente nada de dinero ni tampoco cuente con una dirección al momento de acudir donde las autoridades migratorias japonesas, las posibilidades de realizarse un arresto de manera inmediata son casi nulas. El hecho de haberse entregado a las autoridades migratorias japonesas de manera voluntaria tendrá una consideración muy grande y a pesar de que se reciba un sermón, es mejor ser transigentes y pensar en el proceso para dejar el país.
Es por eso que los japoneses recomiendan consultar a las autoridades migratorias lo más rápido posible.
En el caso de aquellas personas que no deseen acudir donde las autoridades migratorias, podrán optar por realizar las consultas respectivas en los diversos centros de asesoría o de consultas relacionadas con el aspecto migratorio, los cuales podrán asistirlos de acuerdo a la situación y condición migratoria de cada persona y muchas veces en español.
No está demás recordar que en estos centros de asesoría se respeta y guarda absoluta privacidad, no se informa a las autoridades migratorias de manera secreta absolutamente nada ni mucho menos se realizan arrestos de las personas que realizan sus consultas.
También existe la opción de consultar con un abogado, los cuales ofrecen en algunas ocasiones asesoría gratuita. Para enterarse de estas actividades se recomienda consultar en los diversos centros de asesoría para extranjeros que existen en las diversas ciudades, distritos o pueblos. Sin importar específicamente la consulta ha realizar, se recomienda que siempre ésta sea otorgada por instituciones formales, oficiales y/o legales.
Lamentablemente siempre existe la tendencia y el consiguiente riesgo al consultarse entre peruanos o con personas que puedan hablar español pero que sin embargo no conocen detalladamente las leyes migratorias, obteniendo lamentablemente información imprecisa, poco adecuada o incorrecta. Todo esto es el resultado del desconocimiento y las imprecisiones en la falta de comprensión al momento de realizar trámites o la insuficiente ayuda por parte de algún japonés que realmente conozca de este tipo de trámites con excepción de los abogados u oficiales de migraciones.
El dejarse llevar por habladurías, chismes, falsos testimonios o comentarios de gente no experta en estos asuntos no hará más que complicar o crear especulaciones basadas probablemente en experiencias o tergiversaciones de casos que no necesariamente tienen las mismas condiciones que las de uno.
Tampoco es adecuado recibir o escuchar a japoneses que puedan recomendar o asesorar en las maneras de cómo realizar los trámites si es que no se tiene mucha confianza con ellos. Es mas, no podemos asumir tampoco que todo japonés tenga el mismo sentido común.
Tampoco es recomendable creer mucho en lo que dicen las diversas compañías que prestan servicio de personal (contratistas). Estas compañías comenzarán a presionar de una u otra manera para sacar el mayor beneficio posible de las circunstancias, dejando de lado las consultas que no les sean convenientes.
En el Perú, es muy común pedir ayuda a los amigos y probablemente la ayuda recibida por ellos llegue a ser realmente efectiva. Pero en Japón no se recurren a los amigos en este tipo de circunstancias. Las entidades públicas son realmente formales, rígidas o burocráticas, poco flexibles y no hay excepciones a la regla.
Además y agregando una recomendación de manera concreta, puedo decir que los documentos para ser entregados durante un trámite muchas veces no se pueden llegar a completar dentro del plazo indicado. Por lo tanto la pregunta es ¿Qué es lo más apropiado o correcto al momento de realizar un trámite? ¿Juntar todos los documentos primero y después entregarlos fuera del plazo establecido o los documentos que se hayan podido juntar hasta la fecha entregarlos dentro del plazo establecido?
En Japón de todas maneras se entregan dentro del plazo establecido los documentos que se hayan podido juntar hasta la fecha, o sea aunque estén incompletos se entregan.
Probablemente, después de haber realizado el trámite dentro del plazo legal aún cuando la documentación no esté completa, lo más importante aquí es respetar la fecha establecida, la cual siempre es tomada en cuenta. Mientras que el hecho de entregar la documentación al momento de realizar el trámite fuera del plazo establecido es considerado una falta de seriedad, sin excusa que valga, llegando a causar muchas veces incomodidad, falta de seriedad, y hasta la perdida de credibilidad, envolviendo a esa circunstancia en un ambiente de falsedad.
Lo ideal o ético siempre es pedir disculpas antes que dar una excusa.
La sociedad nikkei ha sido forjada en base a valores como la confianza y la honestidad al igual que Japón que también posee como una de sus mejores virtudes a la honestidad. Reconociéndose entonces así al tipo de persona que pretenda engañar, la cual adquiere a su vez una mala imagen rápidamente.
Es por todo esto que en cualquier entidad pública japonesa, las coimas o sobornos no son aceptadas ni tampoco funcionan, indicándonos de esta manera que en aquella entidad pública que no haya aceptado alguna documentación fuera del plazo a través de la vía normal legal, mucho menos la aceptaría si es que algún amigo pretendiera tramitarla, algo realmente imposible.
Las entidades públicas japonesas son lugares en donde se muestra la mejor voluntad al momento de atender a aquellas personas que realizan sus trámites de manera correcta, mientras que son muy estrictas y duras con aquellas personas que demuestran lo contrario.
En vez de preferir a una “amistad” para realizar trámites es mejor optar por la manera formal y correcta que toda entidad pública posee, colocando como base una buena y correcta relación con éstas.
Traducción: Renzo Taira
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